Pitón Bola

Python regius · originaria de las sabanas y bosques del oeste y centro de África

Es la pitón más popular como mascota: tamaño manejable, carácter tranquilo y una enorme variedad de mutaciones de color. Su nombre viene de su defensa favorita, enrollarse en una bola con la cabeza al centro. Esta guía te explica cómo instalarla y mantenerla sana durante muchos años.

Ficha rápida

Tamaño adulto
Machos 90–120 cm · hembras 120–150 cm
Esperanza de vida
20–30 años, algunas superan los 40
Terrario adulto
120 × 60 × 60 cm como mínimo
Humedad
60–80 %, más alta en la muda
Alimentación
Roedores descongelados
Carácter
Tímida y dócil, rara vez muerde

Temperatura

Como todas las serpientes, la pitón bola regula su temperatura desplazándose. El terrario necesita un lado cálido, un lado frío y un punto caliente para digerir.

  • De noche la temperatura puede bajar a 23–25 °C en todo el terrario.
  • Controla toda fuente de calor con un termostato. Es el accesorio más importante del terrario: sin él, una manta o un foco pueden causar quemaduras graves.
  • Mide con un termómetro digital de sonda o una pistola infrarroja sobre la superficie del punto caliente, no en el aire.
  • Protege focos y cerámicas con una rejilla para que la serpiente no tenga contacto directo con ellos.
  • Nunca uses piedras térmicas.
  • Para el calor usa un panel radiante o un proyector de calor profundo desde arriba, o una manta térmica debajo del lado cálido, siempre con termostato.

Terrario

Es una serpiente terrestre que se siente segura en espacios cerrados y oscuros. Los terrarios de PVC o de vidrio con tapa parcialmente cubierta mantienen mejor la humedad que uno de malla.

  • Crías: 60 × 40 × 40 cm. Un espacio enorme vacío las estresa y dejan de comer.
  • Adultos: 120 × 60 × 60 cm como mínimo.
  • Pon al menos dos escondites ajustados, uno en el lado cálido y otro en el frío, donde quepa enrollada tocando las paredes.
  • Agrega ramas bajas, plantas artificiales y troncos para que tenga cobertura. Una pitón bola que se siente expuesta vive estresada.
  • Usa un sustrato que retenga humedad y permita excavar un poco, como fibra de coco, corteza de ciprés o una mezcla de tierra sin fertilizantes. Evita virutas de pino y cedro, cuyos aceites irritan las vías respiratorias, y la arena sola.
  • Revisa que la tapa cierre con seguro: son expertas en escapar.

Iluminación

Los focos de luz se apagan de noche. Una lámpara UVB no es obligatoria en serpientes, pero un tubo T5 HO de 5–6 % sobre el lado cálido, con escondites en sombra, mejora su actividad y bienestar. Usa un fotoperiodo de 12 horas con temporizador.

Humedad, agua y muda

  • Mantén la humedad en 60–80 % con rociados diarios y un sustrato húmedo en la capa inferior, sin que se encharque.
  • Coloca un recipiente de agua limpia lo bastante grande para que pueda sumergirse, y cámbialo cada vez que se ensucie.
  • La humedad baja provoca mudas incompletas; el exceso sin ventilación, infecciones en la piel.
  • Antes de mudar, los ojos se ven azulados y opacos y la piel pierde brillo. Es normal que en esos días no quiera comer.
  • Sube la humedad durante la muda con rociados extra o una caja húmeda con musgo.
  • Una muda sana sale completa, en una sola pieza. Si quedan restos, dale un baño tibio y consulta al veterinario si no se desprenden.

Alimentación

Aliméntala con roedores descongelados, calentados a temperatura corporal y ofrecidos con pinzas largas. Son más seguros que las presas vivas, que pueden morder y herir a la serpiente. La presa debe medir de ancho lo mismo que la parte más gruesa del cuerpo de la pitón.

Etapa Presa Frecuencia
Cría (menos de 300 g) Ratón o rata pequeña Cada 5–7 días
Juvenil (300 g a 1 kg) Rata pequeña a mediana Cada 7–10 días
Adulto (más de 1 kg) Rata mediana Cada 2–3 semanas
  • Es normal que deje de comer semanas o incluso meses en invierno o en temporada reproductiva. Si su peso se mantiene estable, no hay de qué preocuparse; pésala cada mes para vigilarlo.
  • No la manipules durante las 48 horas posteriores a comer para evitar que regurgite.
  • Aliméntala dentro de su terrario o en un recipiente aparte, pero siempre con pinzas, nunca con la mano.

Manejo

  • Espera una o dos semanas después de llevarla a casa antes de manipularla, para que se adapte.
  • Levántala desde abajo sosteniendo el cuerpo en dos puntos, sin apretar y sin tomarla de la cabeza o la cola.
  • Sesiones cortas de 10–15 minutos, pocas veces por semana, son suficientes.
  • Lávate las manos antes y después; si hueles a roedor, puede confundir tu mano con comida.
  • No la manipules durante la muda ni si está enrollada en bola bufando.

Señales de alerta

Acude con un veterinario especializado en reptiles si notas:

  • Burbujas o moco en la nariz o boca, silbidos al respirar o respiración con la boca abierta: infección respiratoria.
  • Hinchazón, enrojecimiento o pus en la boca: estomatitis.
  • Puntos negros diminutos que se mueven sobre la piel o alrededor de los ojos, o que pase mucho tiempo sumergida en el agua: ácaros.
  • Restos de muda en los ojos o la punta de la cola después de mudar.
  • Regurgitación de la presa, pérdida de peso visible o columna marcada.
  • Movimientos de cabeza torcidos, mirar fijamente hacia arriba o dificultad para enderezarse: posible problema neurológico.
  • Ampollas o manchas en las escamas del vientre: quemaduras por una fuente de calor sin control.

Antes de comprar

La pitón bola es una especie exótica en México. Adquiere tu ejemplar solo en criaderos que cuenten con registro ante SEMARNAT y te entreguen la documentación que acredita su legal procedencia. Considera también su larga vida: es un compromiso de dos o tres décadas.

¿Lista para tener tu pitón bola?

Todos nuestros ejemplares son criados en cautiverio y se entregan con su documentación. Escríbenos y te asesoramos para armar su terrario.

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